El espectáculo, si no eres muy apasianado a los caballos, no es tan intenso como la carrera de perros, más cercana, parece más accesible. Aquí las distancias son muy largas y cuesta un poco de entender el funcionamiento. Realmente llama más la atención los prolegómenos, con la presentación de caballos de y jinetes, que la propia carrera que pasa en un suspiro. Sin embargo aguantamos hasta la última carrera que fue la más larga, 2.800 m.
Esta noche tenemos discoteca aquí en Black Rock College y mañana visitaremos the James Joyce Tower uno de los sitios más destacados de la capital por ser una exposición que ilustra la vida del escritor irlandés más laureado de la historia y por contar con unas vistas excepcionales del Mar de Irlanda. Tendrán más noticias de estos acontecimientos. Un saludo!!!